A veces hay que aprender a valorar las cosas,
dos besos al llegar a casa, unas dulces palabras amables,
la cosa es, que quizás, la gente no valore esas cosas debido a que lo tienen siempre,
el día que todo eso les falte, aprenderán a valorar lo que antes creían como poco
pero a la hora de la verdad, es más de lo que piensan.

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