-Primero, acércate un momento, que tengo que decirte una cosa. -Me inclino sobre él y acerco el oído bueno a sus labios, que me hacen cosquillas cuando me susurra-: Recuerda que estamos locamente enamorados, así que puedes besarme cuando quieras.
-Gracias -respondo, apartando la cabeza de golpe, pero sin poder evitar reírme-. Lo tendré en cuenta.
-Gracias -respondo, apartando la cabeza de golpe, pero sin poder evitar reírme-. Lo tendré en cuenta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario